Lena y su hermano, Benhur, se mudaron de Yakarta a Malang para ir a la universidad y se alojaron en una acogedora pensi贸n, propiedad de la Sra. Astri y el Sr. Wiryo. Cada semana, todos los inquilinos se reun铆an para una cena comunitaria. Sin embargo, la paz se convirti贸 en terror cuando un inquilino tuvo un sue帽o extra帽o y afirm贸 que la casa estaba embrujada, e incluso vio un pocong colgado. Al principio, nadie lo crey贸, hasta que Lena lo vio con sus propios ojos. Esta no era una pensi贸n cualquiera. El precio de la estancia no era dinero, sino vidas.